martes, 1 de diciembre de 2009

La serpiente y la Luciernaga

Cuenta la leyenda, que una vez, la serpiente persiguió a una luciernaga; esta huia rápido y con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir.
Huyo un día y ella no desistia, dos días , tres días y nada.
En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciernaga paró de volar, y dijo a la serpiente:
-¿Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro a dar este precedente a nadie, pero como se que ye voy a devorar, puedes preguntar.
-¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
-No
-¿Yo te hice algún mal?
- No
Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
-Porque no soporto verte brillar.




Luján